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Postales desde el Castillo Malbork

La papelera está ya llena de mapas, folletos y hasta billetes de avión que hoy tiro sin piedad ninguna. No quiero vivir rodeada de papeles, me ha costado algún tiempo ver que los recuerdos son otra cosa. Pero hasta para tirar hay que respetar los tiempos, proceso de desapego lo llaman, pero una vez empiezas, no hay mapa que sobreviva. Abro la caja verde de la estantería consciente de que su interior no corre por el momento ningún peligro. Al abrir la tapa, allí están ordenadas y metidas en sobres de papel cientos de postales, pocas escritas, excepto las que sigue enviando Michal allá adónde va y que hacen las delicias de la cartera. No todos los días una carta de banco comparte buzón con una postal de Corea de Norte. Si Kim Jong-un se enterara. ... seguir leyendo.

Klaipeda, cerveza, jazz y fantasmas en Lituania

Una ráfaga del viento hizo golpear las ventanas de madera, las tablas parecían estar enviándose mensajes como si de un código secreto se tratara, acostumbradas como estaban, estas ventanas y portones, a las invasiones desde que la ciudad fuera fundada en el siglo XIII por la Orden teutónica. Estas preciosas casas coloridas con ventanas y vigas de madera, es lo poco que queda de la tan característica arquitectura de las ciudades portuarias alemanas, recuerdos de la que en otros tiempos fue Memel, el puerto comercial de madera más famoso del Báltico y hoy Klaipeda, la ciudad portuaria más importante de Lituania. ... seguir leyendo.

El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla

Tenemos tendencia a deshumanizar a los criminales, a nuestra mente le cuesta procesar y a nuestro estómago digerir que una persona sea capaz de cometer crímenes horribles contra otras, contra un colectivo, un grupo étnico o ideológico distinto, contra otra nación o contra la suya propia, por el mero hecho de pensar diferente, para hacerlos desaparecer de la faz de la tierra o para hacerse con el poder. No eran ni son monstruos, ni demonios con cuernos y rabo, eran y son personas de carne y hueso, como todos los que los apoyaron, les siguieron, le obedecieron y les jalearon, seres humanos como cada uno de nosotros. ... seguir leyendo.

¿Saldremos mejores y más sabios?

Ya estamos en Mayo, el mes de las flores, el de la primavera por excelencia y el de mi cumpleaños, otro mes que el confinamiento ha hecho desaparecer del calendario entre Estados de Alarma y cambios de fases. Como ha cambiado el concepto de las horas, los días, los meses y hasta los años. En unos días añadiré uno, cumplo años, “taitantos”, pasando ya el ecuador, son ya más “tantos” que “tai”. El año pasado por estas fechas estaba en Bielorrusia, me autorregalaba por mi cumpleaños uno de mis sueños viajeros. Como pasa el tiempo, ¿verdad? … pero ¿Cómo pasa el tiempo? ... seguir leyendo.

Secretos del Castillo de Trakai

“No llega la corona majestad, los emisarios han sido retenidos en la frontera por los polacos” Otra corona sería enviada, pero jamás llegaría a ceñir la cabeza de Vitautas el Grande Un grito agudo de dolor se escuchó en todos los rincones del castillo de Trakai, acababa de morir el Gran Duque de Lituania y el desconsuelo de sus súbditos era infinito. El mismo lugar que lo vería nacer sería ahora testigo de la muerte del gobernante que convirtió a Lituania en el país más grande de Europa. Vitautas en su lecho de muerte iba por fin a ser nombrado Rey de Lituania. Era el Año de nuestro Señor de 1430 ... seguir leyendo.

Gratitud, gracias a la vida…

Las yemas de mis dedos recorren suavemente el lomo de todas las guías de Lonely Planet y libros de viajes que están en la estantería, me sorprende y me emociona a partes iguales. No su suave tacto, sino lo que representan y lo que me hace sentir cada una de ellas. Haber podido descubrir tantos lugares del mundo, haber vivido tantas experiencias y haber conocido a otras personas, puntos de vista y realidades distintas, que me han ido construyendo y moldeando como un muñeco de barro hasta crear la persona que soy hoy. Me siento tremendamente afortunada. Tengo tanto que agradecerle a la vida que no sabría por dónde empezar. ... seguir leyendo.

Viaje al corazón del mejor chocolate del mundo

Dejé caer la cazadora vaquera por encima de los hombros, llevaba desde la pasada temporada sin ponérmela, aún no hacía tanto calor, pero las ganas de primavera pudieron más que la previsión del tiempo, solo iba a estar un rato en el balcón y me daba la sensación de que sus remaches plata iluminaban de alguna forma mi rostro. Poner un pie en la calle era una visión lejana, un pasado que parecía ya remoto y un futuro incierto. Mi único contacto con la calle, como el de la mayoría, era ese pequeño espacio en el que aplaudíamos a las 8 de la tarde cada día con la precisión de un reloj suizo. Como el que estaba en mi comedor, una réplica exacta del reloj de las estaciones de tren helvéticas, el tiempo materializado en un objeto que curiosamente había estado guardado en una caja tres años, desde que me lo regalaron en aquel viaje a Suiza. Curiosa forma de parar el tiempo, como la que estábamos viviendo ahora. ... seguir leyendo.

Frankenstein y los Monstruos de confinamiento

Se escucha un sonido constante y rítmico, algo está golpeando el cristal de la ventana, aguanieve, “¡Cómo puede ser! ¡Si es verano!” Mary Shelley abrió la puerta y se asomó al balcón, el cielo estaba totalmente cubierto por un manto color gris ceniza y hacía un frío inusual para ser Suiza en periodo estival, aquel verano de 1816 no existiría, como tampoco lo haría la primavera del 2020. ... seguir leyendo.

Al alba venceremos...

Esta vez no me espera Turandot, de hecho, no me espera nadie, seguimos en cuarentena, hace más de 10 días que no salgo ni a comprar y tú tampoco podrás venir esta noche. Lástima, ahora que había aprendido a hacer risotto, aunque tampoco podría acompañarlo un vino blanco, ni tinto, ni rosado, de eso si queda en el supermercado, pero ya sabes que yo no bebo. También fue complicado encontrar el queso perfecto, pero nadie más que yo podrá juzgar mi plato y por supuesto estará delicioso. ... seguir leyendo.

Tras los pasos de Tchaikovsky, música para viajar en el tiempo

De pie y aún en pijama mi mente comienza a bailar al ritmo de la música, mis pies no se han desplazado ni un centímetro, pero yo ya me encuentro en la bella ciudad de San Petersburgo, para ser exactos en el interior del Teatro Mariinski. Es 18 de diciembre de 1892 y se estrena el Cascanueces. ... seguir leyendo.

Nunca nada vuelve a ser igual

Hace poco más de un mes, me venía a la mente, con lágrimas en los ojos, el cielo estrellado de la Isla Canguro en Australia. Uno de mis lugares favoritos del mundo que fue devorado por las llamas casi en su totalidad. Curioso lo lejos que quedan ya esos tristes pensamientos. ... seguir leyendo.

Reloj trenes suizos

Cuando la vida te obliga a parar…

“Solo hay un gran cambio en la vida y hay que aferrarse a él cuando aparece” dice Murakami en uno de sus libros. ¿Uno solo? ¿quizá el que te abre la puerta a asumir todos los demás como parte del proceso vital? ¿El que te quita la venda de los ojos y te saca de La caverna? ¿O la vida es al fin y al cabo saber adaptarse, aprender y enriquecerse con los cambios? ¿Cíclicos o esporádicos? Bosques de transformación, que dirían los guionistas de Frozen II. Encrucijadas del camino de la vida, que no es ni único, ni recto, ni fácil, pero si precioso. ... seguir leyendo.

Usted está aquí

Usted está aquí ahora, disfrute del momento olvídese del después, del mañana, del ayer, de lo que vendrá, porque tal y como le indica la señal del GPS, usted está aquí. ... seguir leyendo.

¿A qué suenan los fiordos noruegos?

Sale el sol por entre las nubes, el astro rey refleja sus rayos en el lago a modo de espejo, mientras la brisa de la mañana mueve las hojas de los árboles que parecen bailar al son de la música. Los pájaros se posan sobre sus ramas, al mismo tiempo que la luz va iluminando todos los rincones de Troldhaugen, la preciosa casa del compositor Edvard Grieg. ... seguir leyendo.

Una noche en el mejor mirador de Nueva York, el New York by Gehry

Una cálida luz en el rostro la sacó de un profundo sueño, el sol entraba por uno de los huecos que dejaban las cortinas, se había hecho de día sin apenas darse cuenta. Aunque intentó huir de él, el astro la iba persiguiendo, ya no había donde esconderse, parecía decirle que era ya hora de levantarse. Un olor a pan tostado y a café recién hecho comenzó a colarse por debajo de la puerta. Se deslizó suavemente por entre las sábanas y corrió las cortinas. Ahí estaba delante de sus ojos y bajo sus pies, el imponente puente de Brooklyn, una vista privilegiada desde la planta 36 del 8 Spruce Street. No había otras vistas igual en todo Manhattan. ... seguir leyendo.

Los lugares a los que nunca iré

Jamás he viajado contigo y nunca lo haré, no tienes ni nombre ni rostro, pero eres el ente que representa todos aquellos momentos que no sucedieron ni sucederán jamás. Los rincones que no he visto ni visitaré, los atardeceres que nunca contemplaré, las largas conversaciones que jamás tendremos, las sonrisas cómplices que no existirán y a todas las personas a la que nunca miraré a los ojos transmitiendo un todo interior. Todo lo que podía haber sido, o quizá no, si como en aquellos libros hubiera escogido la otra opción. Seguir leyendo...

Como es Bielorrusia

Cómo es Bielorrusia realmente

Aunque nunca hayamos estado en un lugar, nuestra mente tiende a imaginar. Tomando información de aquí y de allá, del cine, de la literatura y de nuestro bagaje personal, crea una imagen preconcebida, prejuicios visuales inconscientes. La nada es demasiado inmensa e infinita para nuestra mente que necesita acotar la información de alguna forma y clasificarla. Hagamos un ejercicio de visualización, cierra los ojos y deja volar tu imaginación ¿Cómo crees que es Bielorrusia? Seguir leyendo...

Experiencias viajeras que deberías vivir antes de los 30 y…

Nací un miércoles por la tarde, un día indeterminado de un año comprendido dentro de la Generación Y. Si, según la taxonomía generacional soy Millennial, aunque no me sienta demasiado, ya sabéis que me gustan muy poco las etiquetas. La velocidad con la que el mundo se mueve y la rapidez con la que pasa el tiempo, en ocasiones me impide pararme a reflexionar, quitar el pie del acelerador y recordar experiencias vividas. Momentos que me han cambiado, me han moldeado como una figurita de barro en constante movimiento y han hecho de mí la persona que soy ahora. - Seguir leyendo...

¿En qué país desayuno hoy?

Como cada mañana me resulta imposible despertarme sin él, el despertador, cuya música me saca de un sobresalto de mi placentero y profundo sueño. Ya no existen las mañanas en las que como por arte de magia se me abrían los ojos a la hora indicada, ahora las energías sobrenaturales vienen del propio colchón que intenta atraparme cuál fuerza magnética y del que tengo que zafarme tras varios avisos, más bien amenazas, musicales. Y también como cada mañana hay un ritual que nunca puede faltar, el desayuno ¿Pero en qué lugar del mundo quiero desayunar hoy? - Seguir leyendo...

Así es viajar a Siberia en invierno

Fue aquella noche en Kaunas, aderezado con lo mejor de la gastronomía lituana, cuando escuché hablar de Polar Raid por primera vez, de las aventuras en Laponia, de la Islandia más espectacular, de la Hokkaido más remota, de las expediciones en la Antártida en busca del San Telmo, de los pioneros de lo imposible y de Siberia, de la belleza única del Lago Baikal en invierno y de sus extremas gélidas temperaturas. Desde aquel día ya no pude quitarme a Siberia de la cabeza. - Seguir leyendo...

Lago Baikal en invierno

La isla de Olkhon, el Lago Baikal en invierno

El barco rompía el hielo del Baikal durante los últimos días del invierno en los que es posible cruzar, antes de que la isla de Olkhon permanezca aislada por completo. Cuando una gruesa y firme capa de hielo cubra el lago, solo los coches de los más valientes y expertos serán la conexión con el territorio continental. El majestuoso Lago Baikal se convertirá entonces en una sólida a la par que frágil carretera de hielo puro en la que una pequeña grieta en la superficie podría costar la vida. - Seguir leyendo...

Qué ver en Irkutsk, la París de Siberia

Siguiendo los pasos de Miguel Strogoff, de Moscú nos dirigimos a Irkutsk, en apenas 6 horas de vuelo se pueden recorrer ahora las 5200 verstas que separan ambas ciudades, el Correo del Zar lo hubiera tenido mucho más fácil con Aeroflot en el Siglo XXI. - Seguir leyendo...

¿Cómo son los rusos? Etnias de Siberia

Sus brillantes ojos rasgados nos miraban con curiosidad, era la primera vez en su vida que veía a unos españoles. En sus no llegaba a 30 años de existencia, ninguno se había cruzado en su camino hasta ese momento, ni se había alojado en su acogedor hostal a los pies de los magníficos montes Aysan. - Seguir leyendo...

Ecuador

Los espíritus de la Amazonia Ecuatoriana

"Estas historias se la contaba mi abuelo a mi padre y él me las contaba a mí, pero yo no creía en ellas hasta que me ocurrió", nos contaba Abel, nuestro guía del Parque Nacional Yasuní.

Plaza de San Francisco, en Quito

San Francisco de Quito, historia y leyendas

Me ha vuelto a suceder, cuando parecía que no volvería a sentir mariposas en el estómago, apareciste tú, sin más. No sabía nada de ti, ni de tu origen, ni de tu historia, pero al verte se me iluminaron los ojos, como hacía tiempo que no me sucedía.

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Las sandalias de Ulises…

Presidenta CVTB

Las sandalias de Ulises

Soy Clara, una viajera emocional y cultureta de Valencia. Cada viaje es un descubrimiento de una parte de mi, conocer otros lugares y culturas ha sido también una forma de conocerme mejor ... y cuando vuelves, ves que todo está igual pero tú ya no eres la misma.

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