Viaje al corazón del mejor chocolate del mundo

Tiempo de lectura: 4 min

 

 

El mejor chocolate del mundo, en Ecuador

 

 

Dejé caer la cazadora vaquera por encima de los hombros, llevaba desde la pasada temporada sin ponérmela, aún no hacía tanto calor, pero las ganas de primavera pudieron más que la previsión del tiempo, solo iba a estar un rato en el balcón y me daba la sensación de que sus remaches plata iluminaban de alguna forma mi rostro. Poner un pie en la calle era una visión lejana, un pasado que parecía ya remoto y un futuro incierto. Mi único contacto con la calle, como el de la mayoría, era ese pequeño espacio en el que aplaudíamos a las 8 de la tarde cada día con la precisión de un reloj suizo. Como el que estaba en mi comedor, una réplica exacta del reloj de las estaciones de tren helvéticas, el tiempo materializado en un objeto que curiosamente había estado guardado en una caja tres años, desde que me lo regalaron en aquel viaje a Suiza. Curiosa forma de parar el tiempo, como la que estábamos viviendo ahora.

 

 

Reloj suizo

 

 

Metí la mano en el bolsillo de la cazadora, en su interior algo rozó mis dedos, ¿qué podía ser aquello? Era una superficie suave y fina, parecía un pequeño papel doblado, ¿Un mensaje secreto quizá? lo saqué con cuidado cómo el que encuentra un mapa del tesoro, lo desplegué y lo miré con curiosidad. ¡Un ticket de compra! “Chocolates Pacari, Quito”.

 

 

 

 

 

Abrí la puerta del balcón y como si de un viaje en el tiempo se tratara entré de golpe en el interior de la tienda Pacari, en plena plaza de la Independencia de Quito. Era lunes por la mañana y acababa de ser testigo de la Ceremonia del Cambio de Guardia del Palacio de Carondelet, el cambio de guardia más espectacular que han visto jamás mis ojos. Y como no,  tenía que ser en Quito, primera ciudad del mundo en ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con Cracovia.

 

 

Centro historico de Quito
Centro histórico de Quito

 

 

 

 

Cambio de Guardia Presidencial en Quito

 

 

Cada lunes a las 11 de la mañana el centro de Quito se engalana para ver desfilar a los Granaderos de Tarqui que actualmente son la guardia de honor del Palacio presidencial.

 

 

Cambio de Guardia Quito

 

 

 

Su preciosa indumentaria, de influencia francesa, está inspirada en los uniformes que vistieron los soldados que combatieron junto a Antonio José de Sucre en las batallas por la Independencia de Ecuador y en la batalla del Portete de Tarqui, de ahí su nombre.

 

 

Cambio de Guardia Quito
Cambio de Guardia Quito

 

 

Poco más de media hora dura el cambio de guardia más espectacular que he visto nunca. Un colorido único corre por la plaza que se llena de casacas de un azul intenso, como el que está presente en la bandera de Ecuador, representando el océano y el claro cielo ecuatoriano. Cuellos y puños rojos, color que en esa misma bandera representa la sangre derramada por la libertad; y los dorados, como el oro y el sol de Ecuador. Estos tres colores que invaden la plaza hondean al viento en la bandera nacional que se iza desde lo alto del Palacio de Carondelet. El sonido lo pone la banda de música de los granaderos de Tarqui y los cascos de los caballos que recorren la plaza, ritmos ambos tan alegres como emotivos. Todo un símbolo patrio presidido cada semana desde el balcón de la Casa Presidencial por las máximas autoridades del país, de una cercanía que ya quisiéramos en España fuera de periodo electoral.

 

 

Bandera de Ecuador

 

 

 

Era la guinda de tan delicioso pastel, Quito me había conquistado por completo y en tiempo record, cosa que hacía tiempo que no me sucedía, especialmente la Plaza de San Francisco, mi ojito derecho de la ciudad. El abundante dorado rococó de la Iglesia de la Compañía había cegado mis ojos, pero la Iglesia de San Francisco de Quito lo había hecho con mi corazón. Un flechazo tan intenso como inexplicable.

 

 

Iglesia de San Francisco en Quito
Iglesia de San Francisco en Quito

 

 

 

 

Chocolate Pacari, el mejor chocolate del mundo

 

 

Aquella pequeña tienda era lo más parecido al paraíso de los sentidos, las sensaciones que acababan de experimentar mis papilas gustativas con aquella cata de chocolates eran tan placenteras que no podían dejar de recrearse para no perder detalle de cada uno de los matices. Las pizcas de sal, el sabor aromático de las rosas, cerezas, arándano rojo… unidos a la intensidad del chocolate más puro. Y mi favorito, el chocolate puro del 72% de la provincia de Los Ríos, donde el agua que nutre los minerales de la tierra llega hasta el interior del cacao otorgándole un sabor único.

 

 

Interior tienda chocolates Pacari, Quito

 

 

 

Es imposible definir con palabras lo que se siente al comer una simple onza de chocolate Pacari, esas notas afrutadas que la tierra transmite al cacao haciéndolo extraordinario. Por algo está considerado por los International Chocolate Awards, el mejor chocolate del mundo.

 

 

Pacari Quito

 

 

La palabra Pacari en quechua significa “amanecer” y el logo de la marca de chocolates es un petroglifo de 5.500 años de antigüedad que representa al hombre árbol como símbolo de su unión con la naturaleza; ya que es uno de sus grandes compromisos, producir un chocolate orgánico, sostenible y de comercio justo. Así fueron sus inicios y así lo siguen haciendo ahora.

 

 

Tienda Pacari Quito

 

 

 

Cacao de Ecuador

 

He de confesar que hasta que no me adentré en el corazón de la Amazonía Ecuatoriana no había visto con mis propios ojos la planta del cacao. Sus grandes y coloridas vainas guardan en su interior esas semillas tan valiosas que eran utilizadas como moneda de cambio y que llegarían a la Corte Española de la mano del propio Hernán Cortés. Historia viva de Ecuador, con más de 5.000 años de antigüedad y de la gastronomía mundial.

 

 

 

 

Tiempo más tarde sería en Italia, más concretamente en Turín, donde se solidificaría el chocolate. En la capital de Piamonte nacería también la Gianduja, la madre de la Nutella. Y ya en el siglo XIX Henri Nestlé y Daniel Peter imprimirían en el imaginario de nuestro paladar la versión más dulce, inventando el chocolate con leche.

 

 

 

 

Ecuador es el cuarto exportador de cacao del mundo, aunque el primero en cacao fino. El Cacao Arriba está considerado por los expertos chocolateros, por su sabor, por su pureza y por su fragancia, como el mejor del mundo. La riqueza única del suelo ecuatoriano dota al cacao de unas características perfectas para un producto delicatessen de altísimo nivel. Pocos lugares en el mundo pueden presumir de concentrar en un solo bocado su riqueza natural.

 

 

 

 

 

Los aplausos me devolvieron de golpe a la realidad, uno de mis pies estaba ya en el balcón y el otro, aún en tierra firme o quizá todavía en la Plaza de la Independencia de Quito. Volví a guardar el papel en el bolsillo de la chaqueta, subí suavemente la cremallera y salí al balcón. El suave viento húmedo y frío de una tarde no muy primaveral, hizo temblar mis labios que aún sabían a chocolate.

 

 

 

 

Una vez dentro de nuevo, abrí la despensa y allí estaba tímidamente asomada la tableta Pacari Esmeraldas 60%, aún sin abrir,  la última superviviente de mi viaje a Ecuador. No creo que se le funda el corazón si le digo que aunque es extraordinaria, no he podido olvidar el sabor del 72% del cacao Los Ríos.

 

 

Pacari 60% cacao esmeralda

 

 

 

El cacao es como la vida, con notas amargas, pero maravilloso.

 

 

 

 

 

 

 

 

El mejor chocolate del mundo, en Ecuador | Abril 2020  | Las sandalias de Ulises

 

 

 

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Comments ( 2 )

  • Anabmon

    Ummm, que rico tiene que estar ese chocolate Pacari. No sabía que en Ecuador se encontrase el mejor chocolate del mundo. Habrá que ir hasta allí para probarlo, jeje

    • Las sandalias de Ulises

      Una vez pruebas el chocolate Pacari, el resto de chocolates no vuelven a ser lo mismo, te lo aseguro!

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