Qué ver en Irkutsk, la París de Siberia

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Qué ver en Irkutsk

 

La carta, introducida en un sobre, fue cerrada y sellada con las armas imperiales y el Zar, levantándose, hizo ademán a Miguel Strogoff para que se acercara.

Miguel Strogoff avanzó algunos pasos y quedó nuevamente inmóvil, presto a responder.

El Zar volvió a mirarle cara a cara y le preguntó escuetamente:

-¿Tu nombre?

-Miguel Strogoff, señor.

-¿Tu grado?

-Capitán del cuerpo de correos del Zar.

-¿Conoces Siberia?

-Soy siberiano.

El Zar interrumpió un instante su serie de preguntas. Después, mostrando la carta que tenía en la mano, dijo:

-Miguel Strogoff; he aquí una carta que te confío para que la entregues personalmente al Gran Duque y a nadie más que a él.

-La entregaré, señor.

-El Gran Duque está en Irkutsk.

-Iré a Irkutsk.

-Pero tendrás que atravesar un país plagado de rebeldes e invadido por los tártaros, quienes tendrán mucho interés en interceptar esta carta.

-Lo atravesaré.

 

 

 

 

 

Siguiendo los pasos de Miguel Strogoff, de Moscú nos dirigimos a Irkutsk, en apenas 6 horas de vuelo se pueden recorrer ahora las 5200 verstas que separan ambas ciudades, el Correo del Zar lo hubiera tenido mucho más fácil con Aeroflot en el Siglo XXI.

 

Irkutsk

 

 

 

Irkutsk, la Paris de Siberia

 

“Contemplada a cierta distancia, desde lo alto de las montañas que se elevan a una veintena de verstas sobre la gran ruta siberiana, con sus cúpulas, sus campanarios, sus agujas, esbeltas como minaretes, y sus domos, ventrudos como tibores japoneses, la ciudad tiene aspecto un tanto oriental. Pero a los ojos del viajero, esta impresión desaparece desde el mismo instante en que traspasa la entrada de la ciudad. Entonces, Irkutsk, mitad bizantina, mitad china, se convierte en totalmente europea, con sus calles pavimentadas con macadán, bordeadas de aceras atravesadas por canales y sombreadas por gigantescos abedules; por sus casas de piedra y de madera, algunas de las cuales tienen varios pisos; por los numerosos carruajes que circulan por ella, no sólo tarentas y telegas, sino berlinas y calesas; y, en fin, por toda la categoría de sus habitantes, muy al corriente de todos los progresos de la civilización, a los que no resultan extrañas las más modernas modas procedentes de París….”

Miguel Strogoff , Julio Verne

 

 

Detalle casas de madera

 

 

Conocida como la Paris de Siberia, la ciudad de Irkutsk se fundó en el Siglo XVII, desarrollando su economía principalmente alrededor de la exportación de pieles. En aquellos tiempos la ciudad estaba habitada mayoritariamente por cosacos, comerciantes, militares y exiliados.

En el primer cuarto del siglo XIX, el destino de la ciudad daría un giro de 360ºC con el desembarco forzoso de los Decembristas. Inspirados por las ideas de la Ilustración y la Revolución Francesa, en diciembre de 1825, de ahí el nombre de decembristas, un grupo de oficiales del ejército ruso se rebelaron en San Petersburgo contra la Rusia Zarista, aprovechando el vacío de poder antes de la proclamación de Nicolas I como Zar.

El levantamiento, mal concebido, fue un fracaso absoluto, la mayoría de insurrectos fueron detenidos en las horas y días posteriores a la rebelión y muchos de ellos fueron deportados a Siberia, junto con aristócratas e intelectuales, estando incluso el poeta y símbolo nacional Alexandr Pushkin bajo vigilancia por frecuentar y simpatizar con el movimiento decembrista.

 

Ventanas de madera

 

 

 

Decembristas en Irkustk

Con la llegada de estos aristócratas e intelectuales la ciudad de Irkutsk comenzaría a llenarse de preciosas casas de madera y a ser el centro cultural e intelectual de Siberia. A pesar de estar condenados a trabajos forzados, dado su alto nivel cultural, los decembristas enseñaron a los campesinos métodos de cultivo, ciencias y música, influyendo considerablemente en el desarrollo cultural de la ciudad.

Una figura especialmente destacada fue el Principe Sergey Volkonsky, uno de los líderes del movimiento y el Gran Príncipe Sergio Trubetskoy, cuyas casas aún se conservan y se pueden visitar. Por desgracia muchas de estas preciosas casas se perdieron en el gran incendio que asoló las tres cuartas partes de la ciudad en 1879.

Años más tarde, ya en el Siglo XX, la ciudad sería escenario y campo de batalla de las luchas entre los Blancos y lo Rojos durante la Revolución Rusa.

Casas de madera

 

 

 

Qué ver en Irkutsk

Durante la Aventura Polar Raid en Siberia tuvimos ocasión de pasear «placenteramente» a -30°C, por la conocida como la línea verde. Está ruta de aproximadamente 5 km se puede hacer fácilmente andando y cubre los puntos más importantes de la ciudad entre los que se encuentran:

 

La calle Karl Marx

Esta calle es la arteria principal del centro de Irkustk y también una de las más antiguas de la ciudad. En ella podemos encontrar preciosos edificios de piedra del siglo XIX, además de tiendas, bancos, restaurantes y museos.

Museo

 

Las calles de madera

En estas calles, las más bonitas de la ciudad, hay aún antiguas casas de madera, por desgracia muchas de ellas sin restaurar y algo destartaladas. Estás casas son la auténtica personalidad de Irkutsk, que nacieron de la mano del destierro de los decembristas y le dieron a la ciudad una personalidad única.

 

Casas de madera

 

 

 

El Museo decembrista

La casa de los príncipes Volkonsky y Trubetskoy, destacados líderes del movimiento decembrista, forman parte hoy del museo dedicado a los revolucionarios aristócratas que fueron deportados a Siberia.

Estas preciosas casas se encuentran en perfecto estado de conservación y nos ayudan a hacernos a la idea de como debía ser la dura vida de los desterrados en aquellos tiempos.

 

Casa Museo Trubetskoy

 

 

La iglesia de Kazán

Está espectacular Iglesia es uno de los monumentos más bonitos e importantes de la ciudad. Dedicada a la Virgen de Kazán se divisa su belleza y colorido único ya desde la lejanía.

 

Catedral de Kazán

 

 

En invierno, a su alrededor brotan cual flores, preciosas esculturas de hielo representando cruces y ángeles transparentes.

Catedral de Kazán

 

 

Convento Znamensky

Construida en 1689, está iglesia convento es uno de los monasterios más antiguos de Siberia.
Junto a ella podemos encontrar un cementerio donde reposan los restos de algunos decembristas y otros ilustres ciudadanos de Irkustk.

Irkutsk en invierno

 

 

 

Catedral de la Epifanía

Construida en el siglo XVII en pleno corazón de la ciudad, sufrió un grave incendio a principios del siglo XVIII, iniciándose tras este su reconstrucción en piedra. Tanto su interior como su exterior son realmente espectaculares.

 

Catedral de la Epifania

 

 

La Iglesia del Salvador

La Iglesia Spasskaya es el edificio de piedra más antiguo de Siberia Oriental. Se construyó en 1706 para reemplazar a la iglesia de madera original.
Destacan sus curiosos frescos pintados no solo en su interior sino también en su exterior.
Años más tarde un campanario con techo verde se uniría a la Iglesia.

 

Iglesia Spasskaya

 

El rompehielos Angara

Este barco constituye el rompehielos más antiguo que se conserva en el mundo.
Este rompehielos servía de conexión diaria con el lago Baikal, hasta que fue gravemente dañado durante la Guerra Civil. Hoy en día el Angara es un museo flotante.

 

Rompehielos

 

 

 

Parada del Transiberiano

Además de la belleza de la propia ciudad no podemos olvidar que Irkustk es una de las puertas de entrada al lago Baikal, además de una de las paradas más famosas del Transiberiano. Su estación de tren se encuentra en la otra orilla del caudaloso río Angará.

Río

 

 

Irkustk en invierno

 

La ciudad siberiana, cual moneda de rublo, tiene dos caras totalmente distintas y bien diferenciadas, una en invierno y otra en verano. En invierno con temperaturas que pueden alcanzar casi los 50 grados bajo cero, la ciudad queda cubierta por completo por un grueso manto blanco, haciéndola digna de un cuento de hadas. Abundan además en parques, jardines e iglesias preciosas esculturas de hielo, laberintos y toboganes que desaparecerán por completo cuando comiencen a subir las temperaturas.

 

 

Calles de Irkutsk

 

 

 

Esta imagen de cuento le otorga a la ciudad una belleza especial, aunque también es cierto que se hace un poco más complicado pasear con temperaturas exteriores tan bajas. A -30ºC se hacen necesarias paradas estratégicas en museos o cafeterías para entrar en calor y recuperar la temperatura corporal.

 

Pista de hielo junto al rompehielos

 

 

Otra de las posibilidades del invierno frente al verano es que se puede andar junto al rompehielos, patinar sobre hielo junto al río y disfrutar de atardeceres blancos y rojizos únicos.

 

Atardecer rojo y blanco

 

 

 

Queda pendiente la otra cara de la moneda, una visita a Irkustk en verano, cuando la ciudad es cálida y soleadea, sus árboles y jardines lucen un verde brillante a juego con los rosas, azules y blancos de sus preciosas casas de madera, los días son más largos y los mercadillos animan sus calles. Cuando las aguas del Baikal muestran su transparente pureza y su vertiginosa profundidad.

 

 

Esculturas de hielo en Irkutsk

 

 

Después de haber nadado bajo las aguas, Miguel Strogoff consiguió llegar al muelle con Nadia. ¡Al fin había llegado al final de su viaje! ¡Estaba en Irkutsk!

 

 

 

Qué ver en Irkutsk | febrero 2019  | Las sandalias de Ulises

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Comments ( 2 )

  • Marina [ Los Pobres También Viajamos ]

    Qué artículo tan bonito. Me ha encantado, de verdad.

    • Las sandalias de Ulises

      Ohhh, muchas gracias! Qué ilusión me hace que te haya gustado tanto! 😊

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