Breve historia de Vilna, Lituania 🇱🇹

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Breve historia de Vilna

 

Vilna, la capital de Lituania (conocida también como Vilnius, en lituano), ha tenido una historia un tanto convulsa. Tanto la historia de Vilnus como la de Lituania son apasionantes, aquí tienes unas pequeñas píldoras.

 

 

Gran Ducado de Lituania

 

Vilna fue la capital del Gran Ducado de Lituania y alcanzó su máximo esplendor en el siglo XVI gracias al rey Segismundo II de Polonia. Ciudad abierta al comercio y a la cultura, acogió a polacos, judíos, ucranianos, rusos y alemanes entre otros. Esta variedad de nacionalidades aportó una gran riqueza económica y cultural, hasta que fue conquistada por los rusos,  lo que significó saqueos, masacres y el éxodo de la población.

 

Vilna volvió a Polonia y con la tercera partición de Polonia en el siglo XVIII, volvió a manos de Rusia. La ciudad fue invadida por Napoleón en su camino hacia Moscú. Invadida por los alemanes en la Primera Guerra Mundial, tras esta, cayó en manos de los bolcheviques. En 1920 se proclama la independencia de Lituania, y Vilna proclama su anexión a Polonia, lo que provocó una ruptura de relaciones entre Polonia y el resto de Lituania.

 

Vilna creció muchísimo gracias a la inversión judía y polaca, convirtiéndose en la quinta ciudad polaca en importancia económica y en número de habitantes judíos.
 La diferencia entre Vilna y el resto de Lituania era tan grande, que comenzaron las protestas por todo el país. El gobierno de Lituania decidió pactar con el ejército rojo, que invadió la región, obligando a Vilna a anexionarse a Lituania. El ejército rojo rompió el pacto e invadió finalmente toda Lituania.

 

 

 

Los nazis en Lituania

 

En su afán por llegar a Moscú, los nazis invadieron Lituania, con los alemanes en el país comenzaron las deportaciones y asesinatos de miles de judíos. La policía de seguridad lituana y otros sectores fascistas y antisemitas se unieron a las SS y a sus trabajos de liquidación, ya que consideraban a los judíos culpables del crecimiento económico de Vilna y empobrecimiento del resto del país. En cambio otra parte de la población, hizo lo posible por salvarlos de la masacre.  Se calcula que fueron asesinados unos 70.000 judíos solo en la ciudad de Vilna.

 

 

Independencia de Lituania

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, los polacos fueron repatriados a Polonia y no fue hasta 1991, cuando se proclamó la independencia de Lituania.

 

Es importante conocer un poco los antecedentes históricos de Vilnius, para comprender la mezcla cultural, religiosa y artística que se ve en la ciudad, conviven en armonía ortodoxos, católicos, ateos y los pocos judíos que aún quedan, además de ser una ciudad de artesanos, artistas y bohemios.

 

Esta riqueza social y cultural hacen de Vilna una ciudad preciosa ¡y encantadora!

 

Vilnius es una cuidad a la que volver una y otra vez.

 

 

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