Valencia en La Ruta de la Seda

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La Ruta de la seda

La Ruta de la Seda se considera el origen del comercio internacional. Esta ruta fue una red de vías comerciales que desde el siglo II a.C recorría miles de km, de Oriente a Occidente, desde Xian hasta Valencia, pasando por Samarcanda, Teherán o Mosul, transportando y comercializando pieles, alfombras y seda, que fue sin duda el producto más importante y deseado, pero también se intercambiaban ideologías y religiones.
China tuvo el monopolio de la fabricación de seda durante centenares de años, era un secreto y su descubrimiento se pagaba con la muerte.
Cuenta la leyenda que fueron dos monjes en los siglos VII y VIII los que consiguieron sacar unos capullos de seda escondidos en sus bastones y llevárselos al emperador bizantino Justiniano, comenzando su producción fuera de Asia.
Los árabes trajeron la cría del gusano de seda a la península Ibérica, intensificándose su cultivo. Más tarde los genoveses importarían a Valencia las últimas técnicas de producción y acabarían instalándose en la ciudad.

 

Valencia en la Ruta de la Seda

Valencia fue ciudad de capital importancia en la producción de seda, la huerta valenciana se llenó de moreras mientras en la ciudad se manufactura el tejido creándose el barrio de Velluters, en el que se instalaron los artesanos sederos. En valenciano se conoce como vellut al terciopelo de seda, de ahí el nombre del barrio.
En una parte del edificio se ubicaban los telares y en la otra la vivienda. Son muchas las casas en las que aún se puede ver en la entrada un escudo de piedra con un telar que hace referencia a que esa era una vivienda de artesanos sederos.
En el barrio de Velluters llegaron a haber cerca de 5000 telares.
La seda era un producto de lujo deseado por las Cortes de reyes, nobles y familias ricas, aunque en la Valencia de aquellos tiempos era común ver a los campesinos y familias más humildes vestidos con lujosas sedas. Ello se debía a que en las casas de los campesinos se criaban gusanos de seda y las familias tenían pequeños telares para hacerse sus propias ropas.
En la Edad Media Valencia contaba además con el burdel más grande de Europa, que llegó incluso a tener casi 300 prostitutas. La ciudad de Valencia era uno de los principales puertos del Mediterráneo y lugar de intercambio comercial y turismo sexual.
Las prostitutas de la ciudad vestían además trajes de seda, lo que sorprendía y atraía aún más a los visitantes y clientes del burdel, llegando a cobrar las meretrices el doble o el triple que el resto de sus compañeras de otras ciudades.

 

La Lonja de la Seda

Entre los siglos XV y XVI se construyó también la Lonja de Mercaderes, cómo centro del comercio y transacciones internacionales, dada la importancia comercial de la ciudad.
Aunque en la Lonja se intercambiaban todo tipo de productos de lujo, se acabó conociendo como La Lonja de la Seda, ya que era la industria más importante de Valencia.
Esta obra maestra del gótico civil valenciano construida por Pere Compte, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996 y fue un verdadero centro comercial de mercaderes de toda Europa , con la seda como su máximo protagonista.
lonja de la seda
La Lonja de Valencia, Foto de Emilio Garcia
Todo ello supuso un gran desarrollo económico y político en Valencia, siendo su época de máximo esplendor. El Siglo de Oro valenciano, contó con personajes tan importantes como el banquero judío Luis de Santangel, quien sufragó el viaje de Cristóbal Colon que supuso el descubrimiento de América (no fueron las joyas de la Reina, no); San Vicente Ferrer, Roís de Corella, Ausias March y Joanot Martorell, cuyo Tirant lo Blanc es una de las obras más importantes de la literatura universal y una de las pocas que salva Don Quijote de la quema.
En el siglo XV el Rey Fernando el Católico firma las ordenanzas para la creación del Gremio de Velluters, concediéndole Carlos II en el siglo XVII el Titulo de Colegio del Arte Mayor de la Seda.
El Colegio del Arte Mayor de la Seda, se creó como primer regulador de la producción y criterios de calidad de la Seda, siendo el impulsor de la certificación de la Seda valenciana como producto de lujo, llegando incluso a decomisar, destruir  y quemar telas que no cumplieran con las ordenanzas y requisitos de calidad.
museo de la seda

 

El declive de la Seda

La irrupción de la epidemia de la pebrina a partir de 1854,que mataba gusanos y capullos, la industrialización textil y la apertura del canal de Suez, entre otros motivos, sumieron a la Seda en la mayor crisis de su historia, no recuperándose jamás.
Su producción, aunque residual, consiguió salvarse en Valencia gracias a la indumentaria valenciana, los vestidos de fallera son los trajes regionales más caros del mundo.
Aunque actualmente los hay de rayón, que imita la seda y de damasco, son muchas las falleras que siguen optando por la seda. Los hay de seda estrecha, tejidos en telar mecánico, y los menos, pero los más espectaculares y exclusivos, y siempre los que llevan las falleras mayores de Valencia, de espolín.
El espolín es un tejido de seda elaborado manualmente en telar de madera de forma artesanal, tal y como se hacía en el barrio de Velluters durante el Siglo de Oro valenciano, llegando a costar  actualmente hasta 1.500€ el metro.
espolin de seda

 

 

El  Colegio del Arte Mayor de la Seda

El  Colegio del Arte Mayor de la Seda es hoy el Museo de la Seda, el mejor lugar de la ciudad para descubrir el arte de la que fuera la mayor industria y fuente de riqueza de la ciudad. El Museo conserva un grandísimo patrimonio, ya que en él se encuentra un archivo histórico que constituye un auténtico tesoro, libros de actas, de maestros e incluso de administración de fabricas, siendo el archivo gremial más importante de Europa. Además de tener salas de gran belleza e importancia como el Salón de la Fama y la Capilla.
cerámica-ruta-seda-valencia

 

El edificio del Colegio fue declarado monumento histórico-artístico nacional en 1981, pero casi ya en estado de ruina, fue restaurado gracias a la Fundación Hortensia Herrero, abriendo sus puertas en 2016 tras casi dos años de restauración y dos millones de euros de inversión asumidos íntegramente por la Fundación.

patio museo

Gracias a ello podemos hoy conocer una parte fundamental, a la par que bastante desconocida, de la historia de Valencia, la que nos hizo ser una de las ciudades más importantes del mundo y hoy parte de la Ruta de la Seda de UNESCO.

 

Trajes museo de la Seda

 

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