Metro de Moscú – el palacio subterraneo

Metro de Moscú – el Palacio subterráneo
 
Aunque la fama de ciudad bella se la lleva San Petersburgo, Moscú es una ciudad que no tiene nada que envidiar a la primera (de hecho, a mi me gusta más, aunque se que para muchos es un tema de debate). Es una ciudad emblemática, muy bonita y que cuenta con muchísimos atractivos.
Y uno de ellos es el metro.
El metro de Moscú es toda una ciudad subterránea, un palacio bajo tierra, por el que pasan al día hasta 9 millones de personas!
Estación Komsomolskaya

 

 

Fue inaugurado en 1935 por Stalin, y aunque en ese momento solo contaba con 10 estaciones, se continuó construyendo durante la Guerra.
Las estaciones son auténticas obras de arte, se quería transmitir al pueblo, que con la caída del Zar, los palacios dejaban de ser privados para pasar a ser del pueblo, que cada día para ir y volver al trabajo, podían disfrutar de las estaciones como si de salones de bailes y de palacio se trataran, con sus decorados y sus lámparas. 

 

El metro de Moscú cuenta con 196 estaciones y es el tercero del mundo en cuanto a longitud después de Londres y Nueva York.

Los metros pasan cada 90 segundos en hora punta y de 2 a 4 minutos el resto del día y la gente baja corriendo las empinadísimas escaleras mecánicas para no perderlo! 

Es un metro muy profundo, llegando a estar algunas de sus estaciones como Park Pobedy a 84 metros bajo tierra. No ves el final de las escaleras mecánicas (hubo tramos en los que llegué a pasarlo mal, del pánico a caerme)
Es todo un palacio comunista, con medallones con la cara de Lenin, como si de Luis XIV se tratara, mosaicos, hoces y martillos en dorado, exaltación de los trabajadores, agricultores, pueblos hermanos…
Por ejemplo, la Estación Belorusskaya simboliza la amistad del pueblo Ruso con el pueblo Bielorruso
Y Estación Novoslobodskaya la amistad del pueblo Ruso con el pueblo Ucraniano.
La Komsomolskaya de la línea circular es una de las paradas más espectaculares y lujosas y una de las más famosas. 

Casa estación tiene una temática y estilo totalmente distinto. 

Vale muchísimo la pena bajar de una parada a otra, pasearte y disfrutar de cada detalle, ya que a los 90 segundos pasará otro metro.
Lo más complicado, además de descifrar y poder leer el nombre en ruso de las paradas, son los transbordos, un mismo nombre de estación, tiene tres colores distintos, por los que pasan tres lineas distintas, pero también en andenes distintos! Así que hay que encontrar nuestra línea y además la dirección.
No es difícil perderse en el metro de Moscú, suerte que el personal de metro aún no sabiendo mucho inglés, son muy amables. 

Hay muchas leyendas sobre el metro de Moscú, se dice que la línea circular se creó porque cuando los ingenieros le enseñaron el mapa del metro a Stalin, este dejó su taza de café sobre él, marcándose un círculo y nadie osó a preguntarle, por eso es también de color marrón. 

 

 

La línea circular es muy práctica, ya que une muchas lineas y facilita los cambios y muy curiosa, ya que cuando va en una dirección, las voz que indica las estaciones es de mujer y en la otra dirección de hombre. 

El metro de Moscú es una verdadera joya, un enorme e impresionante palacio por cuyos salones pasan al año más de 2.300 millones de personas. 

Comment ( 1 )

Leave a Comment