Iglesia de San Francisco de Quito

Iglesia de San Francisco de Quito, sentimientos, historia y leyendas

 

La Iglesia de San Francisco de Quito

 

Me ha vuelto a suceder, cuando parecía que no volvería a sentir mariposas en el estómago, apareciste tú, sin más. No sabía nada de ti, ni de tu origen, ni de tu historia, pero al verte se me iluminaron los ojos, como hacía tiempo que no me sucedía.

 

Plaza de San Francisco, en Quito

 

 

 

El centro histórico de Quito

 

El centro histórico de Quito es uno de los más bonitos del mundo, el más grande y mejor conservado de América y el primero junto con Cracovia en ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1978.

Pero si he de quedarme con un solo lugar de Quito este sería sin ningún tipo de duda la plaza de San Francisco y su majestuosa iglesia, cuya visión me enamoró por completo y para siempre.

 

Son incontables los tesoros que alberga el Centro Histórico de la ciudad, sus calles invitan a perderse, observar, callejear y encontrar en prácticamente cada esquina una iglesia colonial , auténticas joyas entre las que se encuentran la Catedral, la iglesia de San Agustín, el Sagrario, la iglesia de Santo Domingo, la espectacular Iglesia de la Compañía y mi favorita, mi debilidad, la iglesia de San Francisco.
Aunque por su espectacular interior destaca por encima de todas ellas la Iglesia de la Compañía de Jesús, perteneciente a los jesuitas y conocida como La Compañía, la obra maestra del barroco americano, un verdadero tesoro.

 

Tampoco se quedan atrás los edificios civiles de Quito, destacando especialmente el Palacio de Carondelet, sede del Gobierno y residencia oficial del presidente de Ecuador, el Palacio de la Vicepresidencia, el Palacio Arzobispal, el Palacio de Pizarro hoy Hotel Plaza Grande y la casa de Gangotena, entre otros preciosos lugares de la ciudad.

 

Centro historico de Quito

 

 

 

El Escorial del Nuevo Mundo

 

Pero no hay explicación , nunca la hay, es simplemente un flechazo, una visión que te eriza la piel y sabes en aquel momento que ese lugar forma ya parte de ti, que es tuyo para siempre.

 

Iglesia de San Francisco en Quito

 

 

La iglesia de San Francisco es mucho más qué un templo, es el conjunto arquitectónico más grande de América que se encuentra dentro de un centro histórico, abarcando casi dos manzanas completas.
Posee seis claustros principales y otros secundarios, tres templos y 7 patios y alberga en su interior una colección artística única, ya que nació allí de la mano de los franciscanos, la orden de los pobres, la famosa Escuela Quiteña.
La construcción de la iglesia y el convento se iniciaron en la primera mitad del siglo XVI y no fue oficialmente inaugurado hasta 1705.

Hoy en día, el complejo sigue albergando a monjes franciscanos y continua funcionando como un importante centro religioso y cultural. La orden de San Francisco de Asís fue una de las primeras en entrar en Quito en 1535 con Fray Jodoco Rique, quien además de crear la Escuela de Artes y Oficios San Andrés que daría origen a la Escuela Quiteña, fue defensor de los indígenas, recorriendo sus territorios y aprendiendo su lengua, llegando incluso a escribir la mayoría de sus sermones en quichua.

 

 

 

Mitos y leyendas de la Iglesia de San Francisco de Quito.

 

Como todo lugar histórico que se precie no pueden faltar las leyendas sobre su construcción y una de las más importantes y de las más antiguas de Quito es la leyenda de Cantuña.

Cantuña era un indígena al que se le encargó construir el atrio de la Iglesia, había cobrado parte de trabajo por adelantado pero el plazo acordado para su finalización estaba cerca y no había terminado la obra. Una noche se le apareció el diablo y le ofreció terminarla en un solo día a cambio de su alma. Cantuña aceptó la propuesta y al día siguiente cientos de diablillos trabajaron sin descanso para tenerla terminada ese mismo día. Pero el indígena arrepentido por haber pactado con el diablo escondió una de las piedras, por lo que pasado el tiempo acordado la obra no pudo quedar concluída, salvando así Cantuña su alma.
A día de hoy aún puede verse qué falta una piedra en uno de los laterales del atrio , la piedra que salvó a Cantuña del infierno.

 

torres iglesia san Francisco

 

Pero me quedé con ganas de más, se me hizo corto el tiempo que pasé contigo, pero no pudo ser, era hora de volver, de marcharme de allí, fue breve, pero suficiente para saber que eras especial.
Me hubiera pasado horas sentada en aquella plaza mirándote, contemplando cada uno de tus detalles, tus líneas y tus curvas que el tiempo y algún que otro terremoto han modificado, llegando incluso a hacer caer tus torres originales; y dejándome atrapar por tu magnetismo, ese que sostiene a tu alter ego cerámico en mi nevera, para que pueda verte cada mañana mientras desayuno, ese pequeño imán que me recuerda cada día el momento en el que te vi por primera vez.

 

Pero sé que volveremos a vernos, aún no se cuando, pero lo siento, sé que cruzaré esa plaza de nuevo te miraré de frente, me enseñarás todos tus rincones y recuperaremos el tiempo perdido, ese que nunca vuelve.

 

 

Vistas de Quito desde SAn Francisco

 

 

Gracias a Howlanders por descubrirme los rincones de la preciosa ciudad de Quito , luz de América

 

 

 

Iglesia de San Francisco de Quito, sentimientos, historia y leyendas | Agosto 2018 | Las sandalias de Ulises

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