Astorga, ¿un viaje en el tiempo? la Maragatería, León

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Astorga, ¿un viaje en el tiempo?, en la Maragatería, León

 

 

Tras más de 20 km a mis espaldas, mis pies ya caminan solos, guiados por la inercia, diría que se saben el camino mejor que yo, “ya llegamos” – parecen estar diciéndome. A lo lejos mis ojos divisan un palacio digno de un cuento de hadas, sinuoso y curvilíneo, me resulta imposible apartar la vista de él, es una obra de arte de la arquitectura.

 

Finalmente consigo salir de la hipnosis que me produce el Palacio Arzobispal de Astorga, todas las obras de Gaudí son especiales, pero a esta parece envolverla un aura mágica, como de cuento que ya quisiera para sí el castillo de la Bella Durmiente.

 

 

 

 

Bajo la mirada al suelo, quiero darles a mis pies castigados por la caminata unas palabras de consuelo, me están haciendo el Camino de Santiago mucho más fácil de lo que esperaba y se merecen todo mi cariño, ahora mismo, más que ninguna otra parte del cuerpo, aunque me parece oír al estómago rugir en forma de protesta, muy listo él, ha oído hablar de los manjares de la región de la Maragatería.

 

“No te preocupes, no nos marcharemos sin comer cocido maragato”- digo para mis adentros. Mi estómago, que me ha escuchado, emite otro rugido, ahora parece que de satisfacción, es evidente que necesito reponer fuerzas y el estómago y los pies reclaman su parte.

Al agachar la vista, algo llama mi atención, ¿qué les pasa a mis zapatillas?

 

¿Estoy viviendo un sueño o se trata de un espejismo? Me froto los ojos y lo que veo me deja petrificada, mis deportivas se han transformado en unas sandalias de piel cuyas tiras abrazan mis tobillos y suben hasta casi mis rodillas. ¿Qué hago yo calzando unas sandalias romanas?

 

Camino romano

 

 

 

Asturica Augusta, la Astorga romana

 

Es 15 de marzo del año 44 antes de Cristo y está a punto de suceder un hecho que cambiará la historia para siempre.

Son los Idus de marzo y un grupo de senadores ha convocado al César al Foro para leerle una petición.

Julio César acude al Senado ajeno a la conspiración que se ha fraguado a sus espaldas. Los senadores deciden que ese será el día elegido para pasar a la acción, unos con la justificación de que actúan movidos por el objetivo de salvar la República y otros movidos por los instintos más bajos de celos e inquina, pero la decisión está tomada, hay que acabar con Julio César.

César no saldría con vida de aquella reunión, pero ni los terribles presagios de su esposa Calpurnia, ni las advertencias de un vidente ciego fueron suficientes para impedirle asistir al fatídico encuentro.

A traición y de la forma más vil, César recibió 23 puñaladas, sin ninguna defensa posible, su cuerpo sin vida ensangrentado quedó tendido en el suelo del Senado, se acababa de cometer un magnicidio que cambiaría por completo la historia del Imperio Romano.

 

Morte di Giulio Cesare pintura de Vincenzo Camuccini.

 

 

El horizonte ha cambiado totalmente, a lo lejos, ya no diviso la magnífica obra de Antonio Gaudí, ahora ante mis ojos se abre toda una ciudad romana ¡y que ciudad!, digna de una de las mejores legiones.

No hay pérdida, el Camino se ha convertido en una calzada romana y las sandalias que cubren ahora mis pies, dirigen también mis pasos. Sí, no cabe ninguna duda, acabo de hacer un viaje en el tiempo y me encuentro ahora mismo en Asturica Augusta.

 

La trágica muerte de Julio César causaría una gran conmoción en Roma, ¿quién sería ahora su sucesor?, ¿quién saciaría la sed de justicia? Se procedió a la lectura del testamento, había un único sucesor, su sobrino-nieto César Augusto, él era su heredero universal.

Augusto se convertiría en el más grande Emperador que ha visto la historia de Roma, instaurando una época de paz sin precedentes, la Pax Romana.

Ni Marco Antonio, ni Cleopatra, que acabarían suicidándose, pudieron con la inteligencia estratégica y la astucia política de Augusto, que expandió el Imperio Romano por los cuatro costados.

Tan grande fue Augusto y su legado, que cada año estamos deseosos de que llegue su mes, Agosto pasó a llamarse así en su honor y no fue lo único.

 

Augusto

 

Con la finalidad de pacificar el territorio astur tras las Guerras Cántabras, Augusto envió a una de las legiones favoritas de su tío abuelo César, la Legio Décima Gémina hasta Hispania. Estos, en el cerro rodeado por los ríos Jerga y Tuerto fundarían Asturica, que por concesión del Emperador Augusto tendría el honor de llamarse Asturica Augusta, la actual Astorga.

 

No negaré que este inesperado viaje en el tiempo me había puesto algo nerviosa, pero en pocos lugares se puede vivir la historia con tanta intensidad y poder hacerlo en Astorga estaba siendo todo un regalo.

 

 

La Ruta Romana de Astorga

 

“Encontré Roma como una ciudad de ladrillo y la dejé de mármol”, fueron las últimas palabras públicas del Emperador en su lecho de muerte y no se refería solo a la capital del Imperio, los restos de la Ruta Romana de Astorga así lo atestiguan también.

 

Asturica Augusta sería el centro político del noroeste peninsular y la Ruta Romana, así nos lo muestra. La actual Astorga había sido una ciudad muy importante en el Imperio Romano, una ciudad próspera, con un comercio floreciente, productora de cerámica y gran gestora de los recursos mineros de la región, el más importante, el oro de las Médulas.

 

Su historia romana sigue muy viva aún, más de 2.000 años después, en la propia ciudad y en sus alrededores. En la Ruta Romana de Astorga podemos ver el foso del primitivo campamento de la Legio X Gémina; visitar las termas menores del siglo III d.C., y también las cloacas, uno de los grandes tesoros de la ciudad, que se cree que estuvieron en funcionamiento hasta el siglo V d.C. A pesar de su solidez y su altura, algunos tramos alcanzan casi los 2 metros, no fueron descubiertas hasta mediados del siglo XIX. Viendo su magnífico estado de conservación es difícil imaginar que se construyeran hace 2.000 años.

 

La Domus del Mosaico

 

¡Qué viaje en el tiempo tan increíble estaba viviendo! Y como broche de la Ruta Romana, la Domus del Mosaico, cuyo gran mosaico es una alegoría del otoño y del mito de Orfeo, los mosaicos romanos me fascinan, el arte más absoluto incorporado a la vida cotidiana y por supuesto el magnífico Museo Romano. Pero las huellas romanas no acaban ahí, también las murallas y el Foro, que se encuentra al aire libre, son testigos del paso del tiempo, ¡si las piedras pudieran hablar! Aunque lo hacen de alguna forma, ¡vaya si lo hacen!

 

Las Murallas de Astorga

 

Las Médulas

En los alrededores de Astorga, nos aguarda también impasible al paso del tiempo un lugar de valor incalculable, las minas de oro romanas de Las Médulas, la mayor explotación de oro de Hispania en la época romana, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, no podría ser de otra forma.

 

las Medulas

 

 

¿Quién iba a pensar que el cruel asesinato de Julio César abriría una etapa de paz y progreso que haría florecer el Imperio y convertir en una gran ciudad el pequeño campamento de la Legio Décima Gémina rodeado por los ríos Jerga y Tuerto?

La historia es siempre fascinante y la de Astorga mucho más, que suerte la mía por poder vivirla de cerca.

 

Hoy Astorga sigue destilando ese orgullo en cada una de sus esquinas, pero aquello era solo un aperitivo de lo que la ciudad leonesa iba a darme.

 

 

La Diócesis de Astorga

 

Con la progresiva conversión del Imperio Romano al cristianismo, Asturica pasará a ser sede episcopal en el siglo III, la ciudad fue de gran importancia religiosa en los inicios del cristianismo y lo sigue siendo a día de hoy.

Dos grandes ejemplos de ello son su imponente catedral y su precioso Palacio Arzobispal que me tiene absolutamente enamorada, (¡y a quién no!, te preguntarás).

 

 

Cómo buena peregrina no puedo no adentrarme en la majestuosa catedral de Astorga, aunque creo que nadie que visite la ciudad podría resistirse.

Sus dos torres, que custodian la entrada principal me dan la bienvenida, en su interior reina el silencio más absoluto, miro al cielo, las bóvedas con sus nervios entrecruzados, me tienen embelesada, parecen ascender hasta el infinito.

 

Catedral de Astorga

 

A pesar de sus grandísimas dimensiones, la catedral invita al recogimiento.

Con el alma reconfortada salgo de la Catedral, cuántas Astorgas en una sola y cuantas facetas de mi propia persona veo en ella.

 

 

El chocolate de Astorga

Y si hay otra faceta que tenemos en común, es la pasión por el chocolate, en Astorga se encuentra el mejor museo de chocolate de España, ¡quién puede resistirse a tal tentación! Yo, estaba claro que no, la boca se me hacía agua.

 

El chocolate y su elaboración fueron uno de los motores económicos de Astorga en los siglos pasados. Además de bonita, eres dulce, ¡que más se puede pedir!

 

 

 

La región de la Maragatería

 

Me propongo descubrir más en profundidad la Maragatería, he oído que el encanto de sus pueblos es único y quiero descubrirlo por mí misma. Más allá de su sabrosísima gastronomía, tiene mucho que ofrecer al peregrino, al viajero y a todo aquel que se deje seducir por sus encantos.

 

 

Val de San Lorenzo

 

Cuando el frío invierno lo cubre todo con su manto, las mantas de Val de San Lorenzo arropan los cuerpos y cubren los rincones de los hogares haciendo que el frío sea solo un leve recuerdo. Me encanta esa sensación de calidez, no puedo evitar cerrar los ojos e imaginarme bajo una de esas acogedoras mantas.

El frío no es un problema para los habitantes de esta encantadora población, no ya por las calorías que aporta un buen cocido maragato, (te aconsejo que vayas con el estómago vacío, vas a necesitar mucho espacio, pero te aseguro que al acabar tu cuerpo habrá olvidado por completo el frío), si no por sus mantas artesanas que son únicas en el mundo.

 

La historia de Val de San Lorenzo gira en torno a la industria textil que se remonta al siglo XVII, es por ello imprescindible adentrarse en los telares de la mano del museo y Centro de Interpretación Textil. Si además de verlo, quieres llevarte una de sus mantas, son muchas las tiendas que venden estas piezas cálidas y artesanales a partes iguales.

Si eres tan friolero cómo yo, te aseguro que no podrás resistirte.

 

Val de San Lorenzo

 

 

 

 

Castrillo de los Polvazares

 

Escucho un estruendo, es el sonido de un cañón, me giro sobresaltada y a mis espaldas veo… ¡tropas napoleónicas! ¿Estoy viviendo otro viaje en el tiempo?, ¡no puede ser! ¡Y en medio de una batalla!

Pero no, no lo es, desde hace años, la zona, que fue escenario de batallas durante las guerras napoleónicas, realiza unas jornadas napoleónicas entre Astorga y Castrillo de los Polvazares, en las que las tropas se baten después de desfilar, todo un espectáculo y una forma interesantísima de vivir la historia, no me puede gustar más. Tanto como la belleza de sus casas. Castrillo de los Polvazares tiene un encanto único, razones no le faltan para ser Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental y también, Patrimonio de la Humanidad por ser una pieza singular e importante del Camino de Santiago Francés.

 

 

Sus ricas fachadas de piedra le dotan de un encanto único, su arquitectura tan característica con grandes portones y patios nos permite viajar en el tiempo a la época de máximo esplendor de los arrieros maragatos, que con sus carros recorrían kilómetros y kilómetros portando sus mercancías.

Hoy nos permite también disfrutar de su sabrosa gastronomía.

 

 

 

 

Astorga ha sido desde sus orígenes un cruce de caminos de vías romanas, del Camino de Santiago y de la famosa Vía de la Plata. El lugar en el que todos los caminos confluyen.

 

Cruz de Ferro

 

 

Sigo caminando, ahora ya si, mis zapatillas vuelven a calzar mis pies. Diviso a lo lejos la Cruz de Ferro, estoy como en una nube, feliz y radiante, mi cuerpo no percibe ya el cansancio del Camino de Santiago, ni tampoco la subida, cada una de las etapas forma ya parte de mí. Deposito allí una pequeña piedra, junto a todas las demás, junto a los sueños y esperanzas, peticiones y agradecimientos, de todos los que un día pasaron por allí.

 

Lo verdaderamente importante es disfrutar del Camino y de todo lo que te va aportando cada etapa, y la región de la Maragatería me había dado mucho más de lo que podía esperar.

 

 

Astorga, ¿un viaje en el tiempo? en la Maragatería, León | Noviembre 2021 | Las sandalias de Ulises

 

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Soy Clara, una viajera emocional e intimista.

Cada viaje es un descubrimiento de una parte de mi, conocer otros lugares y culturas ha sido también una forma de conocerme mejor y crecer como persona. ... y cuando vuelves, ves que todo está igual pero tú ya no eres la misma.

También soy comunicadora de viajes en podcast, radio, televisión, charlas, eventos, y he colaborado en diversos proyectos turísticos.

La vida es el auténtico viaje y lo importante es disfrutar de cada etapa del camino, es por ello por lo que Las sandalias de Ulises es un blog de viajes camino a Ítaca.

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