Viajar a Vilnius una y otra vez

Viajar a Vilna y volver y volver

 

 

“No hay nada como volver a un lugar que no ha cambiado, para darte cuenta de cuánto has cambiado tú”

Nelson Mandela

 

 

Volver es ver con nuevos ojos, retomar viejas conversaciones, reírse de aquellas preocupaciones, reencontrarse, sonreír sin motivo, sentirse en casa…

 

Tengo mucho que contarte, para ti no pasan los años y no digas que para mí tampoco, que sabes que no es cierto. Ha llovido mucho desde entonces, ha caído incluso algún que otro pedrisco, pero aún me reconozco en ti, como si no hubiera pasado el tiempo, aunque ya no tengo 20 años, ni volveré a pagar en litas. Sigues siendo una de mis ciudades favoritas y sabías que tarde o temprano acabaría volviendo, a casa siempre se vuelve.

 

Panoramica de Vilnius

 

 

Crucé la Puerta de la Aurora después de un trayecto nocturno desde la vecina Polonia. El milagroso icono de la Virgen María, Madre de la Misericordia, me observaba desde la ventana aquella soleada mañana del mes de abril del año 2008.
Aque fue la primera vez que la preciosa ciudad de Vilnius y yo nos vimos y nos encontraríamos otra vez un año después. Ahora era la tercera, estaba nerviosa a la par que emocionada, volver a un lugar que te enamoró provoca sensaciones muy intensas, de reencuentro, no solo con la ciudad, también con tu yo de aquel momento.

 

Puerta de la Aurora, Vilnius
Puerta de la Aurora, Vilnius

 

 

 

Ciudad Patrimonio de la Humanidad, su casco histórico invita a recorrerlo una y otra vez, a pasear, perderse, curiosear cada uno de sus rincones; entrar a sus iglesias, cientos de ellas, de mil colores, desde el rosa más pastel hasta el verde más brillante; sus encantadoras tiendas, las colinas, desde las que se divisa toda la ciudad y como no, el barrio de Uzupis, donde todos tienen derecho a equivocarse, donde todo el mundo tiene derecho a ser feliz o infeliz y donde los perros tiene derecho a ser perros.

 

Qué ver en Vilnius

 

Aunque no hay nada como descubrir esta encantadora ciudad sin prisas, es más que evidente que hay determinados lugares que no puedes dejar pasar.

 

 

 

 

La Catedral de Vilnius y su campanario

La Catedral de San Estanislao y San Ladislao es el templo católico más importante de toda Lituania. La primera catedral se erigió en aquel mismo lugar en el siglo XIV en el emplazamiento destinado hasta ese momento al culto pagano.

La catedral ha sufrido múltiples remodelaciones y reconstrucciones, debiendo su aspecto actual, de estilo neoclásico, a la última profunda restauración que tuvo lugar a finales del siglo XVIII.
En su interior destaca por encima de todo la Capilla de San Casimiro donde se encuentran los restos del Santo. En sus criptas están enterrados, reyes, nobles y duques, entre los que se encuentran personajes importantes de la talla del Gran Duque de Lituania y Vytautas el Grande, el gobernante más poderoso de Lituania

 

En la Plaza de la Catedral, centro neurálgico y corazón del caso antiguo, muy próximo al templo, se encuentra el campanario. Con una altura de 57 metros es la única torre que queda en pie del antiguo muro de defensa de la ciudad. Su ultima reconstrucción tuvo lugar hace 200 años.

 

Viajar a Vilnius
Plaza de la Catedral Vilnius

 

La Torre Gedimias

En lo alto de una colina de casi 50 metros se encuentra el símbolo de la ciudad y uno de los iconos más importantes del país, la Torre Gediminas.
Esta pequeña Torre es lo único que queda de lo que fuera en Castillo de Vilna y se menciona en canciones y poemas patrióticos. En lo alto de la Torre hay un mirador desde el que se disfrutan de las mejores vistas de la preciosa ciudad.

 

Toore Gedimias Vilnius
Torre Gedimias

 

 

Iglesia de la Santa Madre de Dios

La Catedral de Theotokos, como se conoce también a la Iglesia de la Santa Madre de Dios, fue el primer templo de la Iglesia Ortodoxa de Lituania. Hoy en día, además de servicios religiosos, alberga en su interior una biblioteca y un museo
Esta Iglesia ha sufrido toda clase de calamidades, a semejanza del país en el que se encuentra, incendios, guerras, invasiones, cambios políticos… hasta que fue finalmente restaurada en pleno siglo XX.

 

Catedral de Theotokos en Vilna
Catedral de Theotokos en Vilna

 

La Universidad de Vilnius

Fundada en el siglo XVI, la Universidad de Vilnius es una de las más antiguas de Europa del Este, y en su interior alberga la biblioteca más antigua de toda Lituania. Fundada en 1570, cuenta con más de 5.000.000 de publicaciones y manuscritos
Los jesuitas se hicieron cargo de la Universidad durante dos siglos y por ella han pasado ilustres alumnos, notables escritores y premios nobel como Czesław Miłosz y Adam Mickiewicz entre otros.
En sus 13 preciosos patios, con arcadas y galerias, de una belleza única, estudian hoy en día aún muchos alumnos de distintas ramas. Podemos encontrar además un precioso templo en su interior, la Iglesia de los Santos Juanes, que se terminó de construir en el siglo XV y pasó a manos de los Jesuitas y a formar parte de la Universidad unos años después.

Universidad de Vilnius
Universidad de Vilnius

 

La Iglesia de Santa Ana

La iglesia de Santa Ana es uno de los templos más llamativos y característicos de la ciudad de Vilnius y una obra maestra del gótico tardío. Construida con más de 33 tipos de ladrillo rojo distinto, cuenta la leyenda que Napoleón quedó tan enamorado de ella, que se la quiso llevar a París, aunque finalmente se conformó con contemplarla.

 

Iglesia de Santa Ana Vilna
Iglesia de Santa Ana

 

 

 

Palacio Presidencial

Muy próximo a la Universidad de Vilnius se encuentra un imponente edificio de clasicismo tardío, el actual Palacio Presidencial, que desde el siglo XVI sirvió como residencia de los obispos de Vilnius.
Todos los días a las 6 de la tarde se puede ver el cuanto menos interesante cambio de guardia.

 

Cambio de Guardia

 

 

 

Barrio de Uzupis

El actual barrio de artistas es uno de los más antiguos de la ciudad. Este distrito que quiere ser país, declaró su independencia el 1 de abril de 1997 y tiene su propia Constitución, visible nada más entrar y legible en múltiples idiomas, además de un pequeño ejército de una veintena de personas.

Artistas y bohemios han dado vida al lugar, siendo hoy una de las barriadas más prestigiosas y caras de la ciudad, cuna de arte y vanguardia donde tienen cabida todo tipo de personas e ideas.

 

Uzupis
Barrio de Uzupis

 

 

Calle de la Literatura

Esta calle peatonal del centro de la ciudad es un homenaje a los escritores que tienen relación con la ciudad de alguna u otra forma. Pequeñas obras de arte dedicadas a cada uno de estos escritores, obras algunas de ellas muy, pero que muy curiosas.

 

Calle de la Literatura

 

 

Barrio judío

Los judíos ya se encontraban en Vilnius en el Siglo XVI, eran mayoritariamente artesanos, comerciantes y financieros, crearon su propio barrio en la ciudad del que por desgracia, en la actualidad, quedan solo algunos pocos vestigios y placas que lo recuerdan.
Los judios de Vilnius sufrieron la misma suerte que los del resto de ciudades ocupadas, los nazis los deportaron y asesinaron como parte de la Solución Final. Antes de la Segunda Guerra Mundial en Vilnius había unas 100 sinagogas y los judíos constituían casi un 40% de los residentes.
Actualmente quedan en toda Lituania solo unos cinco mil judíos.

 

Barrio judio de Vilna

 

 

 

Vilna, como la llaman los lituanos, es una ciudad verde, cultural y amable y tiene algo indefinible que me reenamora cada vez que voy. “Vuelve a un sitio en el que hayas sido feliz”, dicen, no sé el motivo, pero recorrer las preciosas calles de su casco antiguo me pone una sonrisa en los labios difícil de borrar, un lugar en el que me siento como en casa.

 

 

 

¡Lituania! ¡Patria mía!

 

¡Lituania! ¡Patria mía! Tú eres como la salud;
Cuanto habrá que valorarte, eso sólo lo sabrá, quien te haya perdido

Pan Tadeusz, de Adam Mickiewicz

 

Amor eterno

 

 

 

 

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Viajar a Vilnius una y otra vez | Septiembre 2018| Las sandalias de Ulises

Comments ( 4 )

  • Marina [Los Pobres También Viajamos]

    Qué relato tan bonito.
    Y vaya con Napoleón… todo lo quería para él.

    • Las sandalias de Ulises

      Napoleón era insaciable!
      Muchas gracias Marina! Hay lugares que se quedan en el corazón y este es uno de ellos!

      Un abrazo!

  • Mª José Gragera

    Es un país desconocido del que prácticamente no sé nada. Lo describes tan bonito que dan ganas de ir. Desde luego, lo voy a anotar en mi largo listado de sitios para viajar.
    Un saludo,

    • Las sandalias de Ulises

      Hola M° José!

      Aún me queda mucho por contar, anótalo, anótalo! Y si además te gusta comer sano y bien, no lo dudes! Lituania es el sitio perfecto!

      Un abrazo

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