Kuwait, recuerdos de la Guerra, Irak y la Operación Tormenta del Desierto 

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Kuwait, recuerdos de la Guerra, Irak y la operación tormenta del desierto 

 

“El cielo estaba completamente oscuro, a penas se veían algunas luces, pero se oían explosiones a lo lejos, ¡nunca había escuchado unos fuegos artificiales tan potentes! Intenté replicarlo en el patio juntando todos los petardos y pequeños fuegos artificiales que yo tenía, pero el sonido de la explosión fue apenas imperceptible fuera de casa. Aquello que se oía a lo lejos era diferente a lo que había escuchado hasta ahora, pero aún tardaríamos en ser conscientes de ello.

Era la madrugada del 2 de agosto de 1990 y la pesadilla no había hecho más que empezar.”

 

Mientras Maryam me hablaba, sus ojos oscuros volvían al pasado una y otra vez, notaba como en su mente se agolpaban los recuerdos.
Tras servirnos el té con leche y la tarta de dátiles, siguió contándome.

 

 

Te con leche, Kuwait

 

 

 

 

 

 

 

Irak invade Kuwait

 

“Aquel día, mi padre se levantó el primero, encendió el televisor, pero no había señal, extrañado encendió la radio y tampoco, no le dio más importancia hasta que los soldados iraquíes comenzaron a tomar las calles.

¿Qué estaba sucediendo? No entendíamos nada.

 

Tiempo después apareció el presentador más importante de la televisión iraquí en la pequeña pantalla anunciando la invasión.

 

 

 

¿Qué era aquello? Nos miramos incrédulos, estábamos en shock.”

Kuwait había sido invadido por completo por el ejército iraquí en una guerra relámpago fraguada en el más absoluto secreto.

El 28 de agosto de 1990 Sadam Hussein anunciaba la anexión unilateral de Kuwait por parte de Irak.

Esa guerra, como todas las demás, carecía de todo sentido.

 

 

 

“Clara, voy a cancelar todos mis planes de mañana, quiero llevarte al Museo de la Guerra, al Museo de los Mártires de Al-Qurain, no quiero que te vayas de Kuwait sin verlo.” Me dijo antes de despedirnos esa noche.

 

Maryam y yo habíamos conectado desde que cruzamos las primeras frases, teníamos muchas cosas en común. No sé si eran las raíces árabes, la personalidad que nos da el haber nacido junto al mar, sentirnos ambas embajadoras de la Antártida o nuestra mente inquieta. O quizá era todo junto, pero las conversaciones fluían como si nos conociéramos de toda la vida.

 

Con su melena suelta color burdeos y su bomber negra, Maryam era kuwaití por parte de padre y saudí por parte de madre, aunque podía pasar perfectamente por alemana, ya que además había estudiado en Bremen algunos años.
Como la mayoría de kuwaitíes su genética era una mezcla de muchas otras y eso era también esencia de la propia Kuwait.

 

Kuwaities en el Mercado de Kuwait City

 

 

 

Heridas de la Guerra de Kuwait

 

Aparcamos el coche junto al tanque que sigue apuntando con su cañón a la maltrecha casa. Es uno de los pocos recuerdos visibles de la invasión de Kuwait por parte de Irak. El resto, han ido desapareciendo con el paso del tiempo, incluso de los libros de historia escolar, como si la arena del desierto los hubiera ido cubriendo poco a poco, hasta casi hacerlos desaparecer.

 

Tanque apuntando al Museo de la Guerra

 

 

Salvo los tanques abandonados de la isla Failaka, las minas que aún quedan sin detonar en las proximidades de algunas explotaciones petrolíferas y los dolorosos recuerdos, poco quedaba a simple vista de la invasión.

 

“Nosotros tuvimos bastante suerte, los militares iraquíes que tomaron nuestro barrio fueron muy amables con nosotros, pero nuestros amigo Mohamed no tuvo tanta fortuna, vio con sus propios ojos como los hombres de Sadam disparaban a su padre a quemarropa. Era apenas un niño y jamás podrá olvidar el momento en el que asesinaron a su padre.” Sus ojos no transmitían odio, pero sí una profunda tristeza.

 

¿Qué lleva al asesinato entre vecinos, primos y hermanos? ¿Qué provoca el envenenamiento de la sangre hasta el punto de ser cegados por el odio?

 

El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, dicen. En ocasiones me da la sensación de que estamos condenados eternamente, una y otra vez. En distintos escenarios, la historia siempre se repite.

 

Museo de los Mártires la Guerra,Kuwait

 

 

 

Museo de los Mártires de Al-Qurain, el Museo de la Guerra de Kuwait

 

El vigilante del museo se acercó a nosotras, nos dio un folleto explicativo, nos dio la bienvenida y desapareció.
Si no fuera por todos los agujeros de cañón que aún había en la fachada y laterales de la casa, con sus ladrillos amarillos y sus ventanas, hubiera parecido una casa más del vecindario. Pero aquella no era una más, era el símbolo de la resistencia kuwaití, el homenaje a todos los que perdieron la vida en la contienda.

 

Habían pasado más de 30 años, pero los recuerdos de la guerra seguían muy vivos en la memoria de Maryam.

 

Casa Museo de la Guerra de Kuwait

 

 

“Los soldados iraquíes que tomaron nuestro barrio se acercaron una mañana a hablar con mi padre, temí lo peor:”
-“Por nada del mundo dejéis que vuestros hijos se acerquen a las ventanas.” Le dijo uno de los soldados iraquíes.

Cualquier gesto que pudiera interpretarse como que estábamos enviando mensajes al exterior, nos podía costar la vida, también a los más pequeños de la casa.

 

Nos dieron consejos de como proceder en caso de bombardeo. Nos dijeron que ellos no querían, pero que si recibieran órdenes de bombardear, volcáramos los sofás y nos protegiéramos debajo de ellos.
Mi hermano era apenas un bebé, pero yo lo recuerdo como si fuera ayer.”

No había ningún rastro de odio o acritud en sus palabras y tampoco en sus ojos. Los kuwaitíes transmitían una gran capacidad para curar heridas y seguir adelante sin rencores.

 

Museo de la Guerra, Kuwait

 

 

Cruzamos la puerta principal y nos adentramos en el comedor de aquella casa, hoy museo, que había sobrevivido a los bombardeos y cañonazos iraquíes. Los agujeros de todo tipo de tamaño eran testimonio de ello, del mismo modo que la solidez de la estructura. Era admirable lo que había aguantado, del mismo modo que lo hizo la resistencia, en proporción mucho menor y mucho peor armada.

 

Museo de los mártires de Al-Qurain en la Guerra de Kuwait

 

 

 

La resistencia kuwaití contra el ejército iraquí, los mártires de Al-Qurain

 

Tras la invasión de Kuwait, por parte de Iraq, comenzaron a aparecer grupos organizados de resistencia. Uno de ellos era el conocido como Al-Messilah. Este grupo de la resistencia kuwaití se había hecho con todas las armas a su alcance, algunas de ellas de las comisarías de policía kuwaití antes de que llegaran a ellas los iraquíes, e incluso armas que les habían vendido algunos soldados iraquíes a cambio de comida y agua.

 

El 24 de febrero de 1991, 19 jóvenes de Al-Messilah se encontraban en esta casa del barrio de Al-Qurain que se había convertido en su cuartel general, cuando se acercó un contingente iraquí.

 

Museo de los Mártires de Al-Qurain, el Museo de la Guerra de Kuwait

 

 

Uno de los soldados iraquíes llamó a la puerta de la casa, pero nadie contestó. En caso de no haber respuesta, el siguiente paso de los soldados iraquíes era siempre saltar la valla y robar todo lo que encontraran en las casas deshabitadas.

Pero aquella casa no lo estaba, en su interior los 19 de Al-Messilah tenían que tomar una decisión.

No había muchas más alternativas, o rendirse, probablemente siendo ejecutados o defender Kuwait hasta las últimas consecuencias.

 

La decisión estaba tomada. El grupo de la resistencia abrió fuego contra los soldados iraquíes que se encontraban en el exterior de la casa.

 

Museo de los mártires de la Guerra de Kuwait

 

 

Tras los disparos, los iraquíes rodearon la casa, la batalla sin cuartel duró 10 interminables horas. El ejército iraquí utilizó todas las armas a su alcance: tanques, ametralladoras y pistolas.

 

Muy superior en número y fuerzas, finalmente el ejército iraquí derrotó a la resistencia kuwaití.

 

De los 19 de Al-Messilah, 12 murieron, algunos durante la contienda y otros fueron capturados, torturados y asesinados por los hombres de Sadam.
Las fuerzas iraquíes no pudieron encontrar a los 7 restantes, que heridos, pero vivos, quedaron bajo los escombros de la casa y no pudieron ser detectados por los soldados iraquíes. Solo estos 7 sobrevivieron.

 

Museo Mártires de Al-Qurain

 

 

Los nombres y fotografías de los 19 estaban en la última sala. Padres de familia muchos de ellos, muy jóvenes otros tantos. Algunos con apellidos de origen diverso, saudí, iraní… “kuwaitíes todos, Kuwait es eso también”, me dijo Maryam.

Tras la liberación de Kuwait, la casa fue profundamente restaurada y es hoy testimonio y memoria de la heroica resistencia contra la invasión.

 

Interior Museo

 

 

Ella tenia razón, no podía irme de Kuwait sin ver este museo. Ahí aún no sabíamos que acababa de morir el Emir de Kuwait y el resto de museos de la ciudad irían poco a poco cerrando sus puertas con motivo del luto oficial.

 

 

 

La operación Tormenta del Desierto y el inicio de la Guerra del Golfo

 

Durante aquellos días en Kuwait vino a mi memoria el día que pude ver y escuchar en directo a George Bush hijo en un evento en Orlando, en Estados Unidos.

Nunca ha sido santo de mi devoción y menos aún su política exterior, pero ese día mostró su cara más humana, habló de sus problemas con el alcohol y de la muerte de su padre, de como se despidió de él justo antes de morir. Le llamó por teléfono para decirle que había sido un padre maravilloso, y su padre le contestó “Yo también te amo”, muriendo poco después.

La voz de George Bush hijo temblaba y sus ojos se humedecieron, estaba visiblemente emocionado y nos lo contagió a los allí presentes.

Su padre, entre otras cosas, como presidente de los Estados Unidos, lideraría la coalición internacional para la liberación de Kuwait. La conocida como la Operación Tormenta del Desierto.

 

George Bush padre, Guerra del Golfo

 

 

“A los kuwaitíes nos encanta todo lo americano”, me dijo Maryam. Y la verdad, teniendo en cuenta sus circunstancias históricas, podía entenderlo perfectamente.

 

Después de que un breve gobierno títere liderado por Alaa Hussein fuese instalado bajo el nombre de República de Kuwait, Iraq anexionó Kuwait.

La invasión de Kuwait fue condenada inmediatamente por la comunidad internacional . El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó varias resoluciones, imponiendo sanciones económicas a Iraq y autorizando el uso de la fuerza contra el ejército iraquí si éste no abandonaba Kuwait.

 

Operación Tormenta del desierto

 

Una treintena de países formaron la coalición liderada por Estados Unidos contra Iraq .

 

En la primera fase de la operación, conocida como “Escudo del desierto”, las fuerzas de coalición se concentraron en Arabia Saudita y el Golfo Pérsico. La segunda parte y más famosa conocida como la “Operación Tormenta del desierto”, fue la fase de combate con bombardeos aéreos y navales, utilizando tecnología militar puntera.

 

 

 

Esta guerra supuso una revolución tecnológica por el uso de inteligencia militar y sistemas de precisión nunca antes utilizados y fue el inicio de la hegemonía militar estadounidense.

 

Después de algo más de seis meses desde que las tropas iraquíes entraran en Kuwait, la coalición internacional expulsó a las fuerzas iraquíes y se puso fin a la guerra. Pero en su repliegue las tropas de Sadam Hussein minarían e incendiarían todos los pozos de petróleo a su paso. 700 pozos de petróleo que tardarían más de 8 meses en poder ser apagados, constituyendo una catástrofe ecológica sin precedentes.

 

Desde el avión, durante la noche, había podido ver las llamas de las explotaciones petrolíferas que cubren gran parte del país, en 1991 aquello debía parecer el infierno.

 

1991, tanque iraquí destrozado junto a los pozos de petróleo kuwaití ardiendo

 

 

Salimos del Museo, el tanque seguía apuntando con su cañón a la ventana de la casa de la resistencia.

 

“Hace poco pudimos viajar mi hermano y yo a Irak, teníamos muchas ganas de ir, nos encanta el país y su gente. Muchos kuwaitíes tienen familia y amigos en Irak”, me dijo Maryam cuando nos subimos al coche. “Fueron encantadores con nosotros, llegaron incluso a devolvernos el dinero de nuestros viajes en Kareem (el Uber árabe) y a pagar nuestra cuenta en algunos restaurantes cuando identificaron por nuestro dialecto que éramos kuwaitíes.” Me dijo justo antes de encender el motor del coche.

 

Me estaban gustando muchas cosas de los kuwaitíes, pero había una que empezaba a admirar por encima de todas, y era su capacidad para seguir siempre adelante sin rencores.

 

 

Mural en las calles de Kuwait City

 

 

Mis queridos Maryam y Talal, The Walk, ofrecen unas visitas espectaculares por la ciudad de Kuwait.

 

 

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Skyline de Kuwait al atardecer

 

 

 

Kuwait, recuerdos de la Guerra, Irak y la operación tormenta del desierto | Febrero 2024 | Las sandalias de Ulises

 

 

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Soy Clara, una viajera emocional e intimista.

Cada viaje es un descubrimiento de una parte de mi, conocer otros lugares y culturas ha sido también una forma de conocerme mejor y crecer como persona. ... y cuando vuelves, ves que todo está igual pero tú ya no eres la misma.

También soy comunicadora de viajes en podcast, radio, televisión, charlas, eventos, y he colaborado en diversos proyectos turísticos.

La vida es el auténtico viaje y lo importante es disfrutar de cada etapa del camino, es por ello por lo que Las sandalias de Ulises es un blog de viajes camino a Ítaca.

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Rebeca
Rebeca
1 mes antes

Interesante poder observar todas las realidades desde adentro