La Ruta de la Seda, viajar a Uzbekistán con Turkish Airlines

Tiempo de lectura: 5 min

 

La Ruta de la Seda, viajar a Uzbekistán con Turkish Airlines

 

 

Comenzó a moverse sinuosa dejándose arrastrar por el suave viento que se colaba por la ventana, cómo si bailara al ritmo de músicas milenarias que solo ella pudiera escuchar, la pieza de seda parecía haber cobrado vida. ¿Había dejado de tenerla en algún momento? Probablemente no.

 

 

 

Cogí la pieza de seda y la coloqué suavemente en la maleta, no quería interrumpir la danza misteriosa cuyo significado y ritmo solo ella conocía, pero tenía que acabar de hacer el equipaje.

Aquel tejido tan delicado como hermoso se disponía a viajar casi 7.000 km, desde Valencia hasta Uzbekistán con Turkish Airlines.

Cerré la maleta, me costaba contener la emoción, iba a cumplir uno de mis grandes sueños viajeros, conocer las ciudades más importantes de lo que en su día fue la Ruta de la Seda.

 

Khiva al atardecer

 

 

 

 

 

 

 

 

La Ruta de la Seda

 

Los comerciantes preparaban todas sus mercancías para el largo viaje a través de los desiertos y las bellísimas ciudades de cúpulas azules y fachadas ricamente decoradas con cerámicas talladas. Meses y años de ruta con las caravanas de camellos podían hacerse ahora en apenas 8 horas gracias a los vuelos de Turkish Airlines.

De Valencia hasta Tashkent, la que es hoy la capital de Uzbekistán, con una breve escala en Estambul, la Ruta de la Seda estaba hoy más cerca que nunca y cumplir sueños viajeros también. Y este año ya iban unos cuantos sueños cumplidos.

 

Registan, Samarcanda, de noche

 

 

Volar a Uzbekistan, Tashkent y Samarkanda

 

Turkish Airlines tiene vuelos todos los días desde Valencia hasta Estambul, y desde el flamante aeropuerto internacional de la capital de Turquía la compañía aérea te conecta con el mundo entero. La Ruta de la Seda está hoy mejor conectada que nunca con Turkish con 14 vuelos semanales a Tashkent, 3 vuelos semanales a la evocadora y mágica Samarcanda, 1 vuelos semanal a Urgench, la puerta de entrada a la preciosa ciudad amurallada de Jiva y 2 vuelos semanales a Fergana, el corazón del Valle que lleva su nombre, el alma del pueblo uzbeco.

 

Jiva, Ruta de la Seda, Uzbekistán

 

 

 

Los camellos se pusieron en pie prácticamente a la vez, levantando una gran polvareda que en apenas unos segundos lo cubrió todo por completo de arena y polvo.

Se escuchó toser, pero a bordo todos iban con mascarilla, que te facilita la compañía aérea turca nada más subir al avión, además sus filtros HEPA renuevan totalmente el aire de la cabina cada tres minutos, el aire queda totalmente limpio cómo cuando la lluvia disipa y borra todas las partículas del aire tras una tormenta de arena.

 

 

Equipaje en los vuelos de Turkish Airlines

 

La pieza de seda pareció tambalearse, pero no había riesgo ninguno, todas las mercancías llegaban siempre a su destino. “Puede facturar su maleta”, me dijo la amable azafata con una sonrisa que traspasaba la mascarilla. Cómo tengo por costumbre la maleta iba medio vacía, además de los 8 kilos de equipaje de mano, para viajar a Uzbekistán, Turkish Airlines permite facturar incluido en el precio del billete hasta 30 kg en clase turista, y bastantes más, ¡hasta 40 kg!, volando en business, pero yo quería dejar espacio a los lujosos productos de Samarkanda, Bujara y Jiva. El intercambio comercial que nació con la Ruta de la Seda, seguía aún hoy en día muy presente en las ciudades milenarias uzbecas.

 

Bujara de noche

 

 

Si los mercaderes de aquel tiempo supieran que el movimiento constante de los camellos al caminar por los desiertos, daría paso ahora a un placentero y relajante viaje a bordo del avión, con todas las comodidades, no se lo creerían. “¿¡Solo en 8 horas!?”, preguntarían incrédulos. -“¡Los camellos a la bodega!”, dirían sin pensarlo.

 

 

Comodidad y entretenimiento a bordo de los vuelos de Turkish

 

El asiento volvió a abrazarme, en ese momento recordé otro de los motivos por los que me encanta viajar con Turkish Airlines, sus asientos, amplios y espaciosos y con reposacabezas regulable a derecha e izquierda, son perfectos para conciliar el sueño, no puedo negar que dormir es mi actividad favorita en los vuelos, no hay nada que me relaje más que volar en avión, es mi momento, solo para mí y mis pensamientos, que aún seguían hipnotizados por la danza de aquella pieza de seda.

 

Asientos de Turkish Airlines

 

 

Uno de los comerciantes miró al cielo, un pájaro gigante parecía estar sobrevolando sus cabezas, ¿un avión?, -“¿qué es eso?” hubiera dicho. La distracción casi le cuesta caerse del camello.

 

 

 

Miré la pantalla individual de mi asiento, hay tantos entretenimientos en los vuelos de Turkish Airlines, y en castellano, que no sabía cuál escoger. Películas de estreno, todas las series de películas de Harry Potter, del Señor de los Anillos, Jurassic Park, Fast and Furious, X-men, Star Wars… Cines del mundo, cine turco y mucho más cine, clasificado por temáticas y en más de 16 idiomas, además de programas de televisión, audiolibros y música, “Viejitas pero bonitas”, con música de los 60’s, 70’s, 80’s y 90’s, me parecía una lista tan irresistible como encantadora.

Me incliné por una película iraní en persa, quería escuchar el melódico idioma en el que hablaban los constructores de los más bellos edificios de Samarcanda, la preciosa arquitectura persa había dejado su inconfundible y delicada huella en mezquitas y madrazas de la Ruta de la Seda.

 

Entretenimiento a bordo

 

 

Aunque mi entretenimiento favorito, más allá de relajarme y dormir, era ver el mapa, seguir mi vuelo, el recorrido que realiza y los lugares que voy sobrevolando, aquel para el que las caravanas de camellos necesitaban años, ¿Podría verlas desde el avión?

 

Mapita a bordo

 

 

El camello comenzó a protestar, parecía tener sed, después de la dura tormenta de arena necesitaba imperiosamente beber, encendí la pantalla y llamé a la tripulación de cabina, raudo y veloz, y con una sonrisa en los ojos, (si, los ojos pueden sonreír y mucho), el azafato de Turkish Airlines me trajo un vaso de agua fresquita. Con un sólo botón, el oasis había aparecido ante mí en medio del desierto.

 

 

Menú a bordo de los vuelos de Turkish Airlines

 

“¿Ternera o pasta?”, escuche desde el pasillo. -“Pasta, pasta”, contesté. Me encanta cómo preparan la pasta en el menú de los vuelos de Turkish Airlines, aunque tener dos vuelos seguidos era un lujo que me permitía poder probar la variedad del delicioso menú a bordo.

 

Turkish ofrece gratuitamente una gran variedad de menús a bordo, para bebés, para niños, menú para diabéticos, menú kosher, menú vegetariano sin lácteos y menú ovo-lácteo vegetariano, y en Business Class se puede degustar además de la comida internacional, especialidades de cocina turca como Tirit köfte, karnıyarık o imam bayıldı. Un menú tan internacional como la propia Ruta de la Seda.

 

Menú a bordo

 

 

Me cubrí con la túnica y el pañuelo que igual me servía para el desierto, para entrar en las mezquitas o para cubrirme en los momentos de sueño. Sueños, aunque con los ojos abiertos, los que iban a convertirse en realidad, estar frente al Registán en la evocadora ciudad de Samarcanda, recorrer las preciosas calles llenas de madrazas y mercados cuyas cúpulas invaden el horizonte de Bujara y perderse por los callejones amurallados de Jiva, entre otros muchos lugares que me iba a regalar Uzbekistán, uno de los países más bonitos del mundo.

 

 

Bujara, Uzbekistán

 

 

 

Vuelos desde Valencia, la Ruta de la Seda 

 

València fue una de las ciudades más importantes de la Ruta de la Seda, allí, hasta la Lonja de la Seda, la obra maestra del gótico civil valenciano construida en el siglo XV, hoy Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, llegaban los más lujosos productos que habían recorrido medio mundo. Y en el barrio de velluters se preparaban, con las mejores sedas, lujosos tejidos que eran la envidia de toda Europa, no había otra ciudad en el viejo continente en la cual la gente vistiese mejor que en València. Gracias a la indumentaria valenciana esta historia dorada sigue viva y se muestra al mundo orgullosa cada mes de marzo y en el Museo de la Seda de Valencia.

 

Seda en Jiva (o Khiva), Uzbekistán

 

 

Y hoy era posible conectar la Ruta de la Seda en avión en apenas 8 horas. Desde el aeropuerto de València, sin tener que coger coche, ni tren, ni autobús, para ir a ninguna otra ciudad, con la comodidad de salir de casa, coger el metro y desde el Aeropuerto de Valencia – Manises tomar un vuelo hasta Tashkent, Samarkanda, Urgench o Fergana, para recorrer las ciudades uzbecas de Ruta de la Seda. Nunca antes había sido tan fácil y cómodo y todo ello gracias a los vuelos diarios de Turkish Airlines que conectan Valencia con el mundo vía Estambul.

 

Cúpulas doradas, Uzbekistán

 

 

Turkish Airlines vuela a más destinos que ninguna otra compañía aérea en el mundo. Desde Valencia vía Estambul es posible viajar a todos los lugares del planeta, gracias a ellos yo he podido cumplir grandes sueños viajeros, viajar desde Valencia a Egipto, desde Valencia a Omán, en el sur de la península arábiga y ahora desde Valencia a Uzbekistán en prácticamente un abrir y cerrar de ojos.

Salir de casa es un lujo que no se incrementa en el precio, sale más barato volar desde Valencia con Turkish Airlines, que hacerlo desde cualquier otra ciudad española.

 

Aeropuerto de Estambul

 

 

Que quede entre nosotros, me encanta entrar en la web de la compañía aérea turca y soñar con posibles destinos, imaginarme volando aquí y allá, explorando nuevos lugares y descubriendo otras culturas. Aunque este hobby tiene un gran “peligro” y es que al final, siempre acabo viajando allí de verdad. Las palabras mágicas no son en este caso “Abracadabra”, sino “Estoy pensando en viajar a…” que se acaban convirtiendo en el “Pensat i fet” (pensado y hecho), tan valenciano. Cuidado con lo que piensas, que se acaba convirtiendo en realidad.

 

Qué bonito es el mundo y que fácil nos lo pone Turkish Airlines para descubrirlo desde València.

 

Estambul desde el aire

 

 

 

La suave voz del piloto me despertó de mi profundo sueño, “En unos minutos vamos a aterrizar en el Aeropuerto de Tashkent, la temperatura exterior es de 1°C, gracias por viajar con Turkish Airlines, esperamos verles de nuevo a bordo”, “gracias a vosotros por ponerme al alcance de la mano mis sueños” dije emocionada para mis adentros.

 

Se abrió la bodega del avión y comenzaron a salir de las entrañas de la aeronave… ¡¡camellos!! Los camellos bactrianos, grandes y peludos, originarios de Asia Central, que resistían mejor que ningún otro las extremas temperaturas de la región, los fríos y gélidos inviernos y los calurosos y sofocantes veranos. Los animales se pusieron en fila ordenadamente, uno detrás de otro, cómo si supieran desde hace generaciones su cometido.

 

Camellos

 

 

Me froté los ojos, no podía creer lo que estaba viendo, ¿estaba viviendo un sueño?, más bien lo estaba cumpliendo, me esperaban las ciudades más bellas que han visto nunca mis ojos y los más lujosos tejidos que ha conocido jamás la historia. Cuantas culturas había unido el gusano de seda y su delicado capullo y cuántas unían ahora los vuelos de Turkish Airlines.

 

Sueños cumplidos

 

 

 

La Ruta de la Seda, de Valencia a Uzbekistán con Turkish Airlines| Diciembre 2021  | Las sandalias de Ulises

 

 

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Soy Clara, una viajera emocional y cultureta.
Cada viaje es un descubrimiento de una parte de mi, conocer otros lugares y culturas ha sido también una forma de conocerme mejor y crecer como persona.

... y cuando vuelves, ves que todo está igual pero tú ya no eres la misma.

La vida es el auténtico viaje y lo importante es disfrutar de cada etapa del camino, es por ello por lo que Las sandalias de Ulises es un blog de viajes camino a Ítaca.

Comments ( 4 )

  • Cynthia

    Hola , tal vez ya lo has leido però queria recomendarte el libro De parte de la princesa muerta, si te gustan estas culturas te fascinarà. Slds Cynthia.

  • Carlos Martinez

    La verdad es que Turkish es una gran opción desde Valencia a cualquier latitud. Y ahora hasta Mexico!!
    Y por supuesto me apunto Uzbequistán como destino a apuntar. Me molan mucho esos países de Asia Central

    • Las sandalias de Ulises

      Uzbekistán me ha parecido un país maravilloso!!
      Yo últimamente fuera de Europa solo viajo con Turkish, poder viajar desde Valencia a cualquier lugar del mundo es una maravilla. No tener que ir en tren a Barcelona o Madrid gracias a tener conexiones tan buenas desde Valencia, no tiene precio!

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